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Especial La Cabilla: Paro, calle y guarimbas: el talento suicida de una resistencia autodestructiva

24/06/2018 8:28 AM

Federico Boccanera

Comentarista, articulista, comunicador ciudadano. Apasionado estudioso de la Política, autodidacta. Siempre del lado de la Libertad. Director Editor de La Cabilla. En twitter es @FBoccanera

Especial del equipo editorial de La Cabilla

Por estos días se ha vuelto a hablar de paro nacional, promovido por ciertos enanos micropolíticos e idiotas sin remedio, nacionales e internacionales, pero también por ciertos incautos de buena fe.

Si desean destruir lo poco que queda del tejido empresarial, haciéndole la tarea al régimen, que no depende de él, y precisamente busca licuarlo para sustituirlo por otro, controlado totalitariamente por el estado y sus mafias, ¡Adelante! ¡Sigan! Solo les pedimos que en algún momento asuman toda la responsabilidad, por este acto de cretinismo útil supremo y eterno (no usaré la frase “tontos útiles” porque eso quedaría como una gentileza).

Nos parece increíble que ciertos personajes mil veces derrotados en toda “acción” y ridiculizados sus discursos y pronósticos por la realidad, que de todos modos en el país pecera con memoria de pez dorado, siguen aspirando a convertirse en “líderes de la resistencia”, o peor aún, en “líderes de la transición”, sean tan asombrosamente incapaces de comprender la naturaleza del Estado chavista, y a estas alturas, sigan insistiendo en promover acciones que son justamente las que necesita el enemigo, para consolidarse definitivamente.

Paro Nacional, huelga nacional, huelga general política, o como se le quiera llamar, es la fórmula mas perfecta que se pueda concebir para ir al desastre definitivo, exterminando todo remanente de actividad económica privada/independiente/honesta, sirviéndosela en bandeja de plata a mafias de todo pelaje, y así cavar nuestra propia tumba como sociedad civil, para convertirnos en población inerme, condenada sin apelación a la esclavitud de las necesidades primarias.

Como siempre los promotores de este infierno, en donde podrían dejar en la quiebra irreversible a mucha gente, sin empleo al resto, y sin abastecimiento a la población, ni se harán responsables, ni asumirán las consecuencias: no renunciarán ni se callarán, y saldrán con la excusa politiquera por excelencia: “la gente no respondió…”, “la gente no se sumó masivamente”, “la gente no hizo el paro como debía”, “la gente se organizó mal…” etc, etc.

Todas variantes de: “la gente se abstuvo” o, “la gente esta desmotivada”.

Como siempre también, la sangre, los muertos, los presos y desaparecidos, serán debidamente recordados, homenajeados y USADOS, por estos heroicos promotores…

La resistencia al régimen puede llevarse a cabo, y acumular éxitos consistentes, si se hace con inteligencia y organización, sobre todo si se hace cuando al enemigo no le convenga, y cuando menos se lo espere, esos momentos propicios llegarán, cuando el caos deje de ser promovido por el poder, por necesidad del mismo Estado de pasar a una situación de supuesta consolidación (estancamiento), mientras tanto, se puede comenzar a trabajar silenciosamente, en la dirección correcta, evitando la publicidad y mercadeo de egos, micropolíticos y pseudo-partidos, capaces de adoptar muchos disfraces virtuosos, solo falta que esos imbéciles que hablan de un “falta poco”, o de una situación “a punto de chocolate”, comiencen a ser ignorados por quienes realmente desean combatir con eficacia, y con el menor número posible de bajas materiales y humanas, al maldito estado chavista.

Un recordatorio urgente

Hace casi un año, después de las muertes irresponsablemente promovidas tanto por la MUD como por grupos alterativos de resistencia y disidencia, que igualmente sabían que eso no llevaría a nada, y se trataba solo de presionar al Estado con cadáveres conmovedores, para obtener concesiones electorales, La Cabilla publicó un articulo de advertencia, que hoy más que nunca mantiene su vigencia:

La Resistencia Suicida (extracto)

13/7/2017

Por Federico Boccanera

En menos de cuatro meses, en el caos creciente promovido tanto por el Estado chavista como por su oposición oficial, agrupada en la MUD, para poder surfear juntos hacia el dialogo-antesala de la colaboración constitucional, ha surgido una verdadera oposición independiente, que no es la oposición sistémica cuya verdadera naturaleza, al fin terminó de aflorar con la excarcelación de Leopoldo López y la aparición del manifiesto llamando al “entendimiento nacional”, se trata de una oposición real, independiente, divorciada de cálculos promovidos por poderes del statu quo, que se hace llamar “resistencia”, y debe ser vista como un síntoma positivo de que el sistema inmune de la política nacional, aun puede crear anticuerpos, sin embargo, esta resistencia no toda es oro en su brillo: es un movimiento insurrecto sin duda alguna, pero un movimiento políticamente desordenado que bien podría degenerar en calamidad adicional, si no se toma conciencia desde ya, desde el seno del mismo movimiento, de sus limitaciones, errores y desviaciones.

Este artículo es una advertencia dirigida a la misma resistencia, y a la colectividad, que debería gestarla, alimentarla y acompañarla en determinado momento, hacia acciones que bien podrían resultar subversivas, si se logra cierto concierto, mientras tanto, aquí les va mi “aguacero”:

La resistencia, está cometiendo el trágico error de reforzar la estrategia del régimen de asedio a la población, con acciones de AUTOASEDIO, no toma en cuenta que la lucha es contra fuerzas que no obedecen a vestigio alguno de civilización, y a las cuales no les temblará el pulso para incursionar directamente contra hogares y comercios, no toma en cuenta que todas las líneas de abastecimiento, de servicios básicos, dependen del enemigo, y las pocas con las que contamos, los comercios justamente, son fácilmente aniquilables, no toma en cuenta que la parálisis de la vida ciudadana, es EL GRAN FAVOR que se le hace a la tiranía y sus cortesanos.

¿Se han puesto a pensar realmente en lo que significa una situación de AUTOASEDIO?

¿Se han puesto a pensar, que al Estado solo le importaría mantener abiertas ciertas vías y corredores, y que las mantendrán abiertas mediante verdaderas acciones DE GUERRA, que solo podrían ser contrastadas (inútilmente), sin desguarnecer precisamente los “nichos de resistencia”?

¿Se han puesto a pensar cuando se trancan y se aíslan en supuesto bastión, qué hacer si alguien resulta herido, o si un vecino requiere atención médica que solo puede proporcionar un consultorio, o una clínica?

¿Se han puesto a pensar, en como quedarían, si el estado decide cortarles la luz, el agua, LA INTERNET y las radio bases de telefonía celular? Bastaría con interrumpir, uno solo de esos servicios.

La resistencia está cometiendo el error de la acción precediendo a la organización, no se puede involucrar a la fuerza a una comunidad en acciones de “resistencia”, sea activa o pasiva, sin antes hacer un verdadero trabajo político de concientización y organización en esa comunidad, donde lo que se planifique y ejecute, debe maximizar apoyos y reducir rechazos.

La resistencia adoptó ciertos conceptos como religión: Guarimba, Ucrania, Gene Sharp, Sun Tzu, etc. Y esto es peligroso por tres lados: endurece una visión que por necesidad debe ser totalmente flexible, sobre todo en el saber CUANDO ACTUAR, y por otro, tribaliza la lucha y la convierte en asunto de “iluminados” auto glorificados, que solo ven impureza fuera de su círculo, tercero, focaliza la lucha, un gran favor que se le hace a un enemigo, que sabe de “foquismo” y “guerra popular” lo que ciertos iluminados (e iluminadas) de la resistencia no aprenderán ni en 100 años, porque de paso, se distinguen por ser particularmente ignorantes.

La resistencia no toma en cuenta que el momento de actuar NO ES AHORA, porque nunca se arremete cuando el enemigo está justamente aguardando eso, y necesita de tu ataque para arrasarte, no se ataca a un enemigo que está con la guardia alta, que sabe dónde estás, sabe lo que vas a hacer y está ansioso por destruirte.

Por último, hay que cuidar mucho todo contacto y relación con la resistencia, porque en estos momentos, se encuentra infiltrada “hasta los tuétanos”, porque es tontamente permeable, no ha asumido, por ejemplo, que en cada urbanización, y en cada foro real o virtual, hay patriotas cooperantes que están siendo bien recompensados por su labor (y que con los “comités de rescate de la democracia” CRD harán fiesta por cierto).

Hay que desconfiar también de ciertas organizaciones francamente siniestras, que promueven caos de realimentación a la guerra zamorana del estado (Plan Zamora + Constituyente) y a la guerra necesaria para hacernos tragar el “diálogo” (Entendimiento Nacional), y me refiero específicamente a los “resistentes” que promueven saqueos, y a los partidos de la MUD que promueven el acto suicida máximo: la huelga general política (destrucción del aparato productivo de pequeños y medianos empresarios, y de la reserva moral y material para resistir).

El momento para actuar lo debe determinar una conjunción de factores de organización, comunicación, coordinación, sincronización y oportunidad, que deberán actuar clandestinamente en ámbitos tanto de la sociedad como del Estado, y en la misma fuerza armada, esto es trabajo de conspiración, y necesitará tiempo, silencio y sangre fría.