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Rebelión el único camino de Cuba | Por Oscar Elías Biscet

19/10/2018 11:20 AM

Oscar Elías Biscet

Médico y Activista de Derechos Humanos cubano. Calificado de "amenaza para el Estado",ha pasado casi 12 años en las cárceles cubanas siendo víctima de torturas. Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos.

Solo en la democracia el voto tiene validez; y a través de él, las opiniones son llevadas a su término con su materialización.

El sistema socialista fracasó en Cuba, también en el mundo, y demostró su incapacidad para la creación de riquezas, especialmente, en la esfera del alma. Todo eso responde al bloqueo de los derechos humanos básicos y la libertad del individuo, donde sus opiniones no tienen sustento de realización por encontrarse en una la sociedad tiránica.


En realidad, solo en la democracia el voto tiene validez; y a través de él, las opiniones son llevadas a su término con su materialización. Por eso, la sabia y valiente respuesta del ministro británico de Asuntos Exteriores Robín Cook (1997 – 2001) a un autócrata jefe de Estado, que por disentimientos encarcelaba a sus compatriotas.


El jefe de Estado dijo: “Esas personas planeaban derribar nuestro Gobierno”. A lo que el ministro replicó con brusquedad: “¡Y qué!”; y continuó sabiamente su exposición: “Yo pasé 18 años planeando derribar a nuestro Gobierno”. Por estar en democracia y en estado de derecho pudo recibir en la cancillería a ese triste personaje; porque el voto en la democracia cuenta y cada cierto tiempo poner fin a un gobierno.


¿Debemos confiar en los gobiernos tiránicos? ¡No! De ninguna manera; desde el nacimiento de Sócrates hasta hoy han pasado 2.488 años y en el mundo ha habido muchísimos dictadores; y ese tiempo, solo uno ha entregado el poder por su propia voluntad, después de restablecer rápidamente el orden, la paz y ley, Lucio Cornelio Sila, cónsul romano, del siglo I a.C.


Las tiranías rigen por decretos y la castrocomunista no está exenta de ese proceso. Fidel Castro gobernó durante 17 años por decreto y desde 1976 aseguró en su adefesio constitucional la estadía fija en el poder de la nación sin competencia de partidos y por encima de la ley. Esto es transferido a su nuevo proyecto de reforma constitucional del 2018, en el cual, continua la permanencia e irrevocabilidad del sistema socialista en sus artículos 3; 5 y 224; que demuestra que el sistema socialista de Castro continúa siendo una rígida e intransformable tiranía.


El régimen de Castro es una dictadura por el modo de tratar a sus ciudadanos y por desacatar y sustituir la Constitución de 1940. Las personas bajo el régimen dejaron de ser ciudadanos para convertirse en masa social desprovista de conciencia creadora independiente, protegida por el paternalismo estatal que, según Raúl Castro, “Fidel es padre de todos los cubanos”. Este eslogan tiene el objetivo de mantener a la gente sujeta e impedir las críticas al autócrata.


Ambos Castro violaron las libertades fundamentales de los cubanos, impidiendo la libertad de expresión, de hablar, de asociación y reunión pacíficas, de prensa, de religión, de conciencia y de pensamiento. También cercenaron las elecciones libres, transparentes, justas y pluripartidistas. Estas libertades en el nuevo anteproyecto de constitución, a pesar de mencionarse algunas, están sujeta a la ley secundaria; y en algunos casos ya son censuradas, como la objeción de conciencia, en el artículo 59, que no puede realizarse contra las leyes vigentes.


De la misma manera, el régimen castrista no es fuente de derecho por desacatar la Constitución de 1940 desde el primer día de ocupación del poder de la nación en 1959, inicia un período mandatorio hasta el 1976 en que sustituyó de facto y no de jure la democrática y libre Constitución cubana de 1940. Lo que hace ilegitimo e ilegal a todos sus actos y su régimen socialista. Al surgir y formar el nuevo proceso para el proyecto constitucional, impulsado por Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel, ambos del Buró Político del Partico Comunista de Cuba y dirigentes máximos del poder del país, heredaron la ilegitimidad e ilegalidad de régimen castrista. Por lo que también Raúl y Díaz-Canel, sus súbditos y su sistema están fuera de Ley.
Por supuesto, todas estas graves arbitrariedades tienen solución. El régimen socialista o Castro Díaz-Canel es una dictadura. Y ante la tiranía solo hay un camino digno y gratificante para la liberación de los seres humanos: la rebelión.


La rebelión es un patrimonio de la conciencia humana en interrelación con la inteligencia para enfrentarse a las injusticias. Esta tiene dos caminos fundamentales: la desobediencia civil y la militar. Nosotros, líderes y gestores del proyecto Emilia, escogimos la desobediencia civil o desafío político masivo no violento para conquistar la libertad del pueblo cubano. Este es civilizado, amoroso, desafiante, activo, de estrategia solidad, y con él es posible y probable cumplir con los objetivos de liberación de una nación y establecer la democracia y el estado derecho en la República de Cuba Libre.


Este 10 de octubre se cumplió el centésimo quincuagésimo (150) aniversario del Grito de Independencia de La Demajagua, cuando el inmortal patriota Carlos Manuel de Céspedes y otros cubanísimos conciudadanos consolidaron el ideario patrio de nación, independiente y en libertad.


Para honrar a todos esos héroes y mártires de la patria concluiré este trabajo transmutando a la actualidad las palabras de Céspedes para que sean simientes en nosotros y lograr una patria libre.
Señores: La hora es solemne y decisiva. El poder del régimen socialista de Castro está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace cerca de sesenta años que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos! Y Cuba será libre.


https://www.diariolasamericas.com/opinion/la-rebelion-unico-camino-la-libertad-cuba-n4164196