Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

La Gran Recesión (parte II) | Por Daniel Lahoud

23/03/2019 7:18 AM

Daniel Lahoud

Economista con especialidad en economía empresarial, Magíster en Historia de Venezuela, en Economía Empresarial y Doctor en Historia. Profesor en la UCAB, UCV y UCAT.

Continuación del artículo de la semana pasada. Keynes ¿era socialista? ¿era economista? (parte I)

A todos les gustan las historias fáciles, donde todo se explica, si no empiezan las explicaciones conspirativas. Por ejemplo a Keynes le endilgan ser el salvador del capitalismo, porque sus políticas fueron las que como asesor de Franklin Delano Roosevelt (FDR) recuperaron a Estados Unidos de la recesión, que “fue causada por las políticas del laissez faire”.

La historia comienza mucho antes, Estados Unidos no tuvo economistas sino a finales del siglo XIX. Casi todos estudiaron en Alemania, con los profesores Wielhelm Rosche, Bruno Hildebrand y Karl Knies. Luego más adelante, hasta los inicios del siglo XX con Gustav Schmoller. Todos ellos conforman lo que se llama la antigua y la nueva (se llama nueva a la escuela de Schmoller) escuela histórica alemana o el Historicismo Alemán. Fueron los asesores de Bismark y los denominaban practicantes del Kathedersozialismus, Socialismo de Cátedra, que era una especie de socialismo no marxista. Siempre fueron muy críticos del capitalismo liberal y la escuela de Manchester (desde Adam Smith hasta Ricardo) y decían que eso no era aplicable en Alemania, que en Alemania funcionaba una suerte de capitalismo controlado. Abogaban por la creación de Seguros Sociales, Planes de Jubilación, Sindicatos y Cámaras de Productores, y creían que la mejor manera de gobernar era crear comisiones tripartitas. Además, eran partidarios del establecimiento de cárteles (Kartelle) para que las empresas tuviesen condiciones casi-monopólicas, en un ambiente de supuesta competencia. Evitando la verdadera competencia, que ellos creían nefasta para la sociedad.

Por tanto, las universidades norteamericanas se poblaron de alumnos de esta escuela, quienes conformaron inicialmente la Escuela Americana, la Escuela Institucional Americana y luego, cuando se revisaron y algunos volvieron al liberalismo, se conformó más adelante, la que se denomina la Escuela de Chicago.

Estos jóvenes, fueron los asesores en materia económica de los presidentes del siglo XX americano, por lo que en Estados Unidos jamás hubo un verdadero liberalismo económico. De hecho, durante el gobierno de Theodore Roosevelt (primo de Franklin, republicano) en 1907 hicieron un juicio amañado en el que acusaron a John D. Rockefeller de ser monopolista. Vamos a preguntar: ¿si un empresario maneja una empresa y tiene 137 competidores y domina el 64%, del mercado es monopolista? (sólo al empezar con su empresa llegó a tener el 88%, pero en el momento de los juicios tenía 64%) si los precios del kerosene se mantenían bajos, ¿había monopolio? Pues no, no había monopolio, pero la historia cuenta otra realidad y todos la repiten. Hay dos gremios del que hay que cuidarse, de los políticos populistas como Theodore Roosevelt y de los historiadores que los justifican. Eso ocurrió durante su gobierno de 1901 a 1909.

A Roosevelt le sucede William Howard Taft (también republicano, 1909-1913) y la división del partido republicano abrió campo para que llegara a la presidencia Woodrow Wilson (demócrata, 1913-1921), en el período de ellos tres la antigua Standard Oil que se dividió en las “siete hermanas”, explotaba el petróleo en México, junto a otras empresas británicas y holandesas (siempre fue un negocio competido) y Willson le dio los toques finales a la creación de un banco central (la Reserva Federal, o FED en 1913) e implantó el impuesto federal, que inicialmente tuvo una tasa muy baja para que la gente se acostumbrara (luego la escalaron).

Después vinieron Warren Harding (1921-1923) y Calvin Coolidge (1923-1929). Republicanos ambos, Harding murió en la presidencia y le sucedió Coolidge que tuvo que enfrentar las acusaciones y el desprestigio del gobierno de Harding, pero se bandeó y de hecho vivió una de las épocas de mayor crecimiento económico experimentado por los Estados Unidos, provocado en parte por la reducción de la tasa de interés por parte del FED creado en 1913.

De hecho, su gobierno fue tan próspero que le solicitaron que se postulara de nuevo, debido a que él solo había sido electo en 1924 y lo rechazó. Era realmente un tipo apático (cool) y probablemente por eso dicen que era liberal. Por lo que llega a la presidencia Herbert Hoover (1929-1933), también republicano. Ninguno de esos gobiernos redujo el gasto fiscal y el tamaño del gobierno que crecía cada vez más con oficinas dedicadas a cualquier cosa. Esos republicanos, no eran como los de ahora.

A Hoover le explota el cohete en la cara, porque las políticas de intervención económica sugeridas por los economistas de las escuelas Americana e Institucional Americana, dieron al traste y ocasionaron la Gran Depresión que se inició con la caída de Wall Street el 29 de octubre de 1929 (lo llaman Black Tuesday). ¿Por qué recomendaban una política de tasas bajas?, porque los precios estaban bajando. Durante los años 20, era tal la productividad de las empresas que los precios cada día eran menores, el FED y sus asesores identificaron la caída en los precios, no con el bienestar económico y estaban preocupados por una posible recesión, comenzaron a inyectarle dinero a la economía para que se inflara, sembrando la semilla de la recesión, al final, se infló y colapsó.

Pero la historia de Hoover es la más aleccionadora del período que relatamos. Hoover llega a la administración en el gobierno de Wilson, quien lo nombró director de la oficina de administración de alimentos. En ese puesto nuestro amigo Hoover compraba, almacenaba, distribuía y racionaba toda la producción agrícola norteamericana, y buscaba controlar precios internos de los alimentos (un PDVAL norteamericano), provocó las primeras leyes de control de los precios norteamericanas y además estableció días de prohibición de comida, los lunes no se podía comer carne, los miércoles no se podía comer trigo y así, a esas políticas las conocieron como la hooverización (hooverization).

Pero lo peor no es esto, la prohibición se implantó en el gobierno de Wilson y esta prohibición se mantuvo durante los gobiernos de Harding, Coolidge y Hoover ¡valientes liberales! De hecho la prohibición se eliminó en el gobierno de Franklin Delano Roosevelt, que creo que fue lo único bueno que hizo FDR.

La solución de Hoover no fue liberal como dicen los historiadores, el hombre persistió con su Banco Central interviniendo la tasa de interés, manteniéndola baja, y eso provocó que la recesión se extendiera (cualquier parecido con lo que hizo el FED en 2008 no es casualidad, meten la pata igualito, creando y manteniendo sus crisis). A su vez, fue montando oficinas para auxiliar a los desempleados y a las empresas, que al final no permitían que la recesión terminara, y al contrario procuraban la extensión de la crisis. Lo seguían asesorando los profesores norteamericanos de las escuelas Americana e Institucional Americana. Pero perdió la reelección y ahí ganó Franklin Delano Roosevelt (1933-1945).

Aquí hay dos mitos, el primero es que Roosevelt con su New Deal recuperó la economía norteamericana, en 100 días. De hecho, es el inventor de los famosos 100 días que todos sus émulos buscan imitar: Carlos Andrés Pérez, habló de sus primeros 100 días, y el fallido Enrique Capriles hablaba de los primeros 100 días de su gobierno “no nato”. Bueno, en esos 100 días arreció la recesión, porque las políticas de Roosevelt eran las mismas de Hoover, pero con mucha más propaganda. Hacía más propaganda que un comunista, y se comportaba como tal, porque aplicó una confiscation act sobre el oro y otras patrañas socialistas.

FDR era mejor que Hugo Rafael Chávez, en eso de jugar al populista, por lo que ganaba elección tras elección. Lo demás es leyenda, la recesión terminó oficialmente al inicio de la segunda guerra mundial, por efecto del crecimiento externo, dado que EE.UU. no entraba en la guerra y todos compraban de todo a EE.UU.

Y ahí va el segundo mito, hay una carta muy buena en la que Keynes lo felicita por sus asesores, ¿y entonces? ¿él no era asesor de Roosevelt? ¿O estamos ante otro caso de esquizofrenia y personalidades múltiples? Les dije que los historiadores inventan mucho, y apenas estoy empezando en esto de pisar callos. Otros que elogiaban a Roosevelt eran Mussolini y Hitler (al principio, por supuesto) antes que decidiera entrar en la guerra. Bueno FDR, Mussolini y Hitler (y Franco en España, Salazar en Portugal, Perón en Argentina, Pérez Jiménez en Venezuela) todos fueron populistas, todos fueron socialistas.

Hay otra prueba, en 1944 se reúnen en Bretton Woods para fundar el Banco Mundial (Banco Internacional para la Reconstrucción y el Fomento) y el Fondo Monetario Internacional, en 1943 se repartieron dos proyectos entre todos los bancos centrales y el de Venezuela que tenía cuatro años de fundado también recibió esos proyectos, el Plan White (que había sido presentado por Harry Dexter White, Secretario del Tesoro de EE.UU.) y el Plan Keynes (planteado por John Maynard Keynes). Si Keynes era el asesor de Roosevelt, ¿por qué había otro plan?, eran muy parecidos los dos. La diferencia sustancial era que el plan Keynes abogaba por la desaparición total del patrón oro y el Plan White, por el establecimiento de un nuevo sistema, que se denominó el “patrón dólar oro”. White (algunos lo acusan de comunista) le ganó la partida a Keynes. Sin embargo, las ideas Keynesianas están insertas en ambas organizaciones, por lo que no es cierto que sean liberales o cosa similar.

Por lo visto el New Deal de Roosevelt no era una tabla de salvación para el capitalismo, de hecho, el capitalismo siempre se ha salvado solo, ¿no existe la mano invisible? Hayek la llamaba “orden espontáneo”. Cada vez que ocurre una crisis, los comunistas y otros marxistas gritan frenéticos, ESTE ES EL FIN DEL CAPITALISMO, y se mueren ellos, antes que el capitalismo (prueba de ello es Chávez).

Lo cierto es que los controles no logran aplacar el capitalismo, el capitalismo ha sobrevivido a pesar de todos los socialistas que hacen hasta lo imposible por acabar con él. Pero para que sobreviva se necesita de la existencia de empresarios de verdad. No los “empresarios” que viven a la sombra del gobierno, como muchos de ustedes han visto en esta tierra de gracia.