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Injerencia cubana y ayuda humanitaria | Por Victor Bolívar

11/09/2018 2:30 PM

Victor Bolívar

Víctor Bolívar es abogado y profesor universitario de dilatada trayectoria. Fue presidente de Acción Democrática. En twitter es @vabolivar

“Los hombres son tan simples y unidos a la necesidad, que siempre el que quiera engañar encontrará a quien le permita ser engañado”. Maquiavelo

Todos aquellos países que muestran su solidaridad con Venezuela, en mayor o menor grado, se han pronunciado por una solución de manera pacífica y negociada a la grave crisis humanitaria por la que atraviesa,. No en balde, al discurso diplomático le es inmanente cuidar las formas. Sin embargo, puertas adentro, la percepción no es la misma. La mayoría de los venezolanos no creemos en ese planteamiento. Este régimen, por naturaleza, no sale tan pacíficamente del poder. No son los votos, ni las buenas intenciones, las vías para resolver nuestra problemática, como tampoco es la vía la del diálogo o la negociación. No en este momento.

Solo un accionar sostenido, estructurado, e inclusivo, de fuerzas internas coordinadas con los organismos internacionales y/o con las de un grupo países, en particular, que le haga sentir hasta los tuétanos a esta mafia gobernante la inminencia de su caída, pudiera llevar a negociar su rendición con algunos factores de poder. Para llegar allí, aún falta camino. Y no es propiamente a una gesta o intervención militar, no descartables, a las que nos referimos. Los mecanismos que se han implementado, y los que se pueden implementar, tienen de su lado una legitimidad indiscutible. Colocadas las piezas de ese engranaje, tomará cuerpo una empresa que hoy se nos muestra poco posible. 

Ya las decisiones y comunicados del TSJ y la AN, expresan la motivación jurídica y política a salidas basadas en el 333 y 350 de la CRBV, así como el carácter vinculante de la consulta del 16J17, de tal forma que tenemos el marco dentro del cual debemos desarrollar acciones legítimamente. 

Falta si, que el TSJ se pronuncie por declarar como actos de traición a la patria la vil entrega del país que a Cuba le ha hecho este régimen; y decida, en consecuencia, con los suficientes elementos existentes, que ese país tiene invadido y penetrado el poder ejecutivo y secuestrado el “poder constituyente” en Venezuela, hermanando esa decisión con el pronunciamiento político que, en ese sentido, haga la AN. Todo ello, deja de bulto una condenable injerencia cubana que sensibilizaría a las instancias internacionales.

El altísimo grado de afectación que en otros países ha provocado el éxodo venezolano, estremeciendo en la mayoría de los casos a esas economías y sociedades regionales, causado por el hambre y la persecución, han convertido esa diáspora en la mejor demostración ante el mundo de la terrible violación de los derechos humanos que esta barbarie, con los asesinatos, la tortura y los presos políticos, exhibe impunemente y ç sin pudor. De manera que hay sólidos argumentos para que tanto la ONU, como la OEA, y demás organismos internacionales, se pronuncien favorablemente por la urgente necesidad de una ayuda humanitaria. 

Lo dicho nos lleva a considerar lo interno. Nos preguntamos, si se atreverá alguna parte de los militares venezolanos a darle pleno respaldo a esa ayuda humanitaria, en contra de la voluntad de este régimen. Sin su concurso sería casi imposible materializarla sin grave perjuicio. De hacerlo, constituiría un extraordinario momento para dejar de ser parte del problema y pasar a ser parte de la solución. Cumplirían así un protagónico papel en una etapa histórica en la que - además de las ideas - serían necesarias las acciones. Decía también el genial florentino que la historia es la ciencia de los hombres, de los hombres en el tiempo.