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El FMI, el Socialismo y el Capitalismo | Por Daniel Lahoud

11/07/2018 8:30 PM

Daniel Lahoud

Economista con especialidad en economía empresarial, Magíster en Historia de Venezuela, en Economía Empresarial y Doctor en Historia. Profesor en la UCAB, UCV y UCAT.

Esto va por lo que le ocurre a la Argentina y por lo que probablemente va a ocurrir con Venezuela. El Fondo Monetario Internacional (FMI) surge en 1944 producto de las conferencias de Bretton Woods para establecer un mecanismo que permitiera resolver el problema del comercio internacional después de la segunda guerra mundial, y de hecho se presentaron varios proyectos de los que los más famosos eran el de Keynes (que llamaban el plan británico) y el de White (que era el plan norteamericano). -Fíjense que hubo un plan americano distinto al de Keynes y todavía hay por ahí quien dice que Keynes era asesor de los norteamericanos- Lo cierto es que ambos planes eran muy parecidos, la diferencia fundamental es que Keynes insistía mucho en la eliminación del patrón oro y quería crear una moneda única de cambios internacionales, que proponía llamar BANCOR. El plan White, que fue el que triunfó logró mantener el oro parcialmente por medio de un híbrido que llamaron patrón dólar oro.

El objetivo era promover la existencia de un comercio internacional más intenso y por supuesto evitar que se interrumpieran los pagos internacionales y contribuir al desarrollo de un mundo más pacífico después de la segunda guerra mundial. Por eso el FMI le presta dinero sólo a países que tienen problemas de reservas, para que restituyan sus pagos. La razón del porqué Venezuela en 1989 firmó un acuerdo con el FMI y la razón por la que recientemente Argentina haya firmado un acuerdo con el FMI es la misma, no tenían reservas o las habían perdido y requerían un plan para recuperar sus economías.

El FMI en esos casos aporta un préstamos contingente, es decir un préstamo que tiene condiciones y que va liberando los recursos de ese préstamo por tramos, en la medida en la que el gobierno va cumpliendo con las exigencias se liberan los fondos del siguiente período. Por eso el FMI revisa trimestralmente las cuentas del país y fundamentalmente se fijan en las cuentas macroeconómicas y en los resultados del fisco, sobre todo se revisa el uso de los recursos, para asegurarse que los préstamos se usan para lo que se dijo en el acuerdo. Esta es la razón por la que algunos políticos no les gusta el FMI y ellos son los que han fabricado una mala imagen del fondo. Porque a los políticos les gusta usar los fondos como les da la gana y que nadie los supervise.

Esa es la razón por la cual Ernesto Kirzner cuando inició un plan de ajustes, le pidió auxilio a Hugo Chávez en 2004 y Chávez lo apoyó incondicionalmente para que siguiera gastando a manos llenas y ganando elecciones. Esa también es la razón por la que en 1992 cuando los precios del petróleo subieron y el problema de reservas estaba subsanado el gobierno de CAP abandonó el paquete y canceló su deuda con el FMI. Sin embargo, si querían elevar los impuestos para que eso permitiera que el gobierno pudiera seguir gastando, esta vez soportado por los impuestos de las empresas y personas, más que del impuesto al negocio petrolero. Bueno es que, es casi imposible subir más ese impuesto que ya es 60% de las rentas.

Ahora lo criminal de esos “paquetes” es que no le enseñan a los gobiernos que la verdadera causa del problema son ellos, y que son ellos los que deben ponerse en cintura y reducir sus gastos, en lugar de elevar los impuestos, provocando que quien pague la cuenta son los menos culpables, que son las personas comunes y corrientes y sus empresas. Esa es la razón por la que ningún paquete de esos es liberal, a menos que ustedes crean que los liberales somos fanáticos de elevar los impuestos.

Esta es la razón por la que siempre afirmo sin dudas que el FMI es la meca del socialismo, como buen organismo internacional está diseñado para hacer más cómoda la vida de los gobiernos y perjudicar abiertamente a los ciudadanos, sean estos simples consumidores o empresarios que son los que hacen que el país prospere y crezca. Muy a pesar de que los “intelectuales” que son los otros enemigos que tiene el capitalismo, digan que esos planes son para modernizar a los países. Lo cierto, es que tal y como ellos están diseñados para servir a los gobiernos en detrimento de las personas comunes y corrientes.

Aquí hay algo que tenemos que dejar bien claro. Los países desarrollados se desarrollaron primero y luego subieron sus impuestos, no al revés porque si tuviesen elevados impuestos desde siempre, jamás se hubieran desarrollado. Además en nuestros países la presión tributaria es demasiado alta, es decir, pagamos más impuestos que los que se deberían pagar, por eso la evasión es tan alta, porque todos hacen hasta lo imposible para evitar pagarlos, porque son profundamente injustos. Un paquete liberal, reduciría el tamaño del gobierno y por tanto debería tener implícito un programa de reducción de gastos, de disminución de los impuestos.

Esa es la razón fundamental por la que es una cruel mentira cuando dicen que los paquetes del fondo son “liberales” o como dicen los que no conocen nada de esto “neoliberales.” Es además, la razón por la que ningún paquete de esos provocaría la modernización del país, porque el FMI y sus paquetes son “profundamente socialistas” y en ello usamos la siguiente definición de socialismo, cualquier organización política que administre políticas que impidan el desarrollo de un ambiente donde se permita el desarrollo de un mercado libre y sin restricciones. Porque un mercado así es el que permitiría un sistema capitalista.

Por lo pronto, definimos al socialismo como lo que realmente es, un sistema de políticas que se diseña para evitar el capitalismo, es decir el socialismo es lo contrario al capitalismo, y este capitalismo sería un sistema en el que se crean empresas de personas (no del gobierno) y que permite que las empresas existentes se desarrollen con propiedad, llevando a todos los nacionales una corriente de progreso y desarrollo que provoque el enriquecimiento de la sociedad y la generación de un mayor nivel de vida.