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Chan Li Po y Los Castro | Fernando J. Milanés

19/07/2018 9:01 AM

Fernando Milanés

Fernando Milanés es Médico Psiquiatra. Miembro del comité ejecutivo de la Asociación Cubana de Médicos en el Exilio

La magia es el arte del ilusionismo que consiste en la habilidad de crear trucos que dan la ilusión de manipular objetos, situaciones o personas de forma que la lógica no puede llegar a entender.

Los actos de magia son compuestos por trucos de magia.. Los trucos hacen aparecer, desaparecer y encontrar ideas u objetos que no son posibles dentro de nuestra racionalidad física.La magia tiene origen en la palabra griega mageia.

Recuerdo de niño nuestros padres nos llevaron al teatro Nacional a ver un acto de un mago que creo lo llamaban Chan Li Po, igual al famoso personaje del radio. En el acto final, el artista se colocaba en una situación de la cual lucía una imposibilidad escapar.

Cuando terminaba el tiempo requerido para su liberación, en un palco de los más altos comenzó una pelea entre un hombre y una dama, que finalizo con la mujer cayendo de las alturas. Al publico darse cuenta que el cuerpo no era real, regreso su mirada al escenario donde el mago chino estaba libre de sus ataduras. Todos comprendieron una realidad, que nos habían engañado cambiándonos la atención y perdimos de vista lo más importante; como Chan Li Po se escapaba.

Esta anécdota de mi infancia me trajo a la mente la táctica del castrismo estableciendo un supuesto cambio en su política económica, que al igual que el mago chino, desvió la atención de la continuada represión, la falta de libertad, y la miseria que continuaba para la mayoría del pueblo que no recibe divisas. Con la ayuda de sus simpatizantes acá, de los aprovechados y ambiciosos, de muchos reporteros como la Whitefield del Herald, y un gran número de tontos útiles, el truco de magia funciono.

Muchos empleados del gobierno les comenzaron a llamar “cuentapropistas” o “pequeños negociantes”, cuando en realidad eran licenciados, que en vez de un sueldo recibían una parte del dinero obtenido. La visión que todos observábamos, al igual que el palco, era de los turistas en autos antiguos, caminando por la pequeña parte de La Habana renovada, y gozando comidas y fiestas en paladares, night-clubs, y hoteles la mayoría controlados por figuras de la elite gobernante.

Muchos de la población con recursos monetarios de sus parientes en este país, comenzaron a pensar que existía un cambio y soñaban con continuar y hasta aumentar sus ingresos.Muchos de nosotros advertíamos que esa apertura era solo una ilusión, ya que no existe mercado libre donde no se es libre. Nos llamaron despectivamente “históricos”, “resentidos”, gente que no perdonamos ni olvidábamos nuestra vida en Cuba y muchos otros improperios.

Pero teníamos razón, a la larga se descubrió que los “cambios” eran un engaño y los ciudadanos seguían sometidos a la voluntad férrea del Castrismo. El titular de El Nuevo Herald dice “Cuba aprieta el control sobre el sector privado”. No señores del Herald, el sector privado nunca existió, lo que se “apretó” fue a la población que se dejo engañar y osó pensar que existía un futuro donde pudiera existir un aliento de libertad. Y bajó el telón!!!