Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

Las FANB hoy ¿Parte del poder y conspiración creciente contra la revolución bolivariana y socialista del siglo XXI? | Por Agustín Blanco Muñoz

Las fuerzas armadas constituyen un mando al servicio del poder. (Foto Cristian Hernández) 10/06/2018 5:57 PM

Agustín Blanco Muñoz

Historiador venezolano. Dedicado durante décadas al estudio de la historia violenta de Venezuela, ejerce la docencia en la UCV, coordina el Centro de Estudios de Historia Actual y la Cátedra Pío Tamayo de la UCV

Del invasor al mantuano ¿el mismo modelo de dominación?

Este tema ha sido objeto de repetido tratamiento por parte de la CPT y el CEHA, por considerarlo fundamental en el examen que se adelante sobre cualquier momento de la conocida historia republicana de Venezuela. Esto sin dejar de lado los posibles antecedentes del almirantazgo que comanda la invasión de 1492 y su legado militar que sintetiza el capitán general. ¿Y por qué soslayar la posibilidad de que los mantuanos hayan tomado la institución militar traída por el invasor como modelo a seguir para sus propias andanzas?

Para abril de 1810 ya se asoma con claridad el partido militar

Para abril de 1810 se asoma con mucha claridad el partido militar de lo que será la “Venezuela independiente, soberana, autónoma dictatorial, democrática y hasta socialista del siglo XXI”. Y a lo largo del período se ha mantenido la institución de las armas como actor principal de todo acontecer. No hay actuación que ignore o desconozca las fuerzas armadas. Por ello, la discusión desde un inicio se ubica en lo que se considera como prioritario: lo civil o lo militar.

Hemos mantenido desde Clases sociales y violencia en Venezuela. (Caracas, Faces, 1976) que las fuerzas armadas constituyen un mando al servicio del poder. Y eso se mantiene hasta fecha reciente cuando las FANB o por lo menos sus altas estructuras dejan de ser simple mando para convertirse en parte significativa del poder.

Hoy las FANB militan en la llamada revolución bolivariana y socialista del siglo XXI

Es la integración a la toma de decisiones, a la administración de bienes, servicios, a su correspondiente disfrute y a la toma de posición en lo político e ideológico. Por ello vemos hoy unas FANB con el grito que indica una firme militancia en la llamada revolución bolivariana y socialista del siglo XXI.

Se puede hacer cambios con los militares nunca contra ellos

Hasta los años noventa aquí se pudo hablar del mando militar al servicio de… Pero con la llegada del “proceso” se considera que no puede haber revolución sin el cuartel, sin la incorporación directa de los militares a la lucha. Se atiende al predicado de que aquí se puede hacer cambio con los militares, pero nunca en contra de ellos.

Este señalamiento lo hace Chávez en ABM, Habla el Comandante. (Caracas, CPTamayo, 1998). Posteriormente, con la inclusión-participación, veremos los militares metidos en las cuestiones relativas al poder o a partir de la integración de mando y poder. Ya a comienzos de siglo veremos militares en funciones gubernamentales. Es la hora del Plan Bolívar 2000. Y esto se ha extendido hasta el punto de que hoy hallamos PDVSA, el Arco minero o el abastecimiento y producción de alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad en manos de las FANB. Y todo bajo la jefatura del super-ministro o presidente militar Vladimir Padrino López.

De la era Betancourt de las “Tres C” se pasa a colocar a las FA al frente de la administración de la riqueza

Sin duda que estamos en presencia de unas fuerzas armadas que distan mucho de las anteriores a esta “patriótica revolución”. Ahora no es la inversión en los militares para ganar su confianza, lealtad y disposición a defender al gobierno legítima y constitucionalmente constituido. No es el tiempo de ofrecerles “las tres C” que institucionalizó Rómulo Betancourt desde el trienio adeco (1945-48) sino colocarlos en la propia administración de la riqueza para que se desempeñen con amplitud y libertad, siempre en procura de los mejores, legales y bien merecidos dividendos. Porque la patria tiene que premiar el desprendimiento, el tesón y el patriotismo de sus grandes servidores.

Lo novedoso no fue la corrupción sino las proporciones del saqueo

Desde el inicio de esta Misión FANB-Poder comenzamos los señalamientos que llegan al plano de la denuncia de corrupción. Pero se trata de algo que es consustancial a nuestra burocracia estatal. Lo que aparece como novedad son los niveles o proporciones del saqueo. Ahora los militares, incluidos por miles en la administración pública, cuentan con una buena gama de posiciones de primer rango administrativo, con más de una docena de empresas militares en áreas claves y con mafias incorporadas que han manejado muchos millones de dólares y obtenido las más sucias pero bien productivas ganancias.

La disidencia ha sido controlada por inversión y la amenaza y persecución

Y también desde un inicio de esta revolución, en buena parte mantenida por las FANB de la corrupción, ha habido descontento en el seno de la institución. Un disgusto que se ha controlado por la vía de la persuasión que no descarta la inversión y por la vía de la amenaza y la persecución. En esta labor hay que destacar la brillante coordinación de la misión militar cubana que ha hecho un gran despliegue en función de ubicar para su respectivo castigo todo tipo de disidencia. Y se trata de un creciente y necesario espionaje destinado a garantizar la estabilidad de la revolución.

Hoy se pasa de la figura del golpe permitido a la persecución preventiva y sin pruebas

En la actualidad la situación militar parece estar muy comprometida. El descontento, medido en términos de conspiración, crece de manera ruidosa. Y es tal la inseguridad del régimen que se aparta del viejo estatuto de permitir el desarrollo de la planificación golpista hasta su culminación para tener las pruebas irrefutables del intento de desconocer el orden constituido y proceder “a aplicar todo el peso de la ley”.

Lo inédito hoy es el alto número de oficiales detenidos por participar en supuestas actvidades conspirativas contra el estado delincuente y criminal

Lo que se tiene hoy por delante es inédito en cuanto a un alto número de oficiales que se estiman, según varias fuentes, entre los cien y los 250, que estarían detenidos por participar en actividades conspirativas. Cualquiera sea el número de secuestrados la resultante es muy clara: ya no se puede mantener que las FANB están en forma monolítica con la revolución.

Apenas pueden afirmar que una parte de la misma suscribe un proyecto que se ha convertido en poder y permitido accionar a partir de los lineamientos de la ganancia-corrupción como forma de lucha para contribuir al fortalecimiento de un Estado delincuente y criminal que tiene en esos valores sus mejores y más valiosos soportes.

Ante este cuadro ¿existe algún muro de contención o ya nadie tiene moral para ejercer el reclamo?

Y a estas alturas procede preguntar si hay a nivel de poder una parte limpia en lo ético administrativo que pueda servir de muro de contención de la corrupción, o si a esta hora ya nadie puede ejercer ningún tipo de reclamo por falta de moral. Esto nos conduce a la clara evidencia de que las FANB están convertidas en una institución de múltiples operadores entre los cuales prevalecen las mafias que hacen vida a la sombra del poder.

El gobierno Venecubano está obligado a mantener el control sobre la conspiración militar

El compromiso del gobierno venecubano es verdaderamente difícil: necesita mantener el control sobre la conspiración militar, dado el peligro que en un momento determinado representa una población que, en situación de creciente angustia-desesperación por la situación de padecimientos y miserias que vive, pueda sumarse a una prédica y acción golpista que “obligue” a una gran represión con el correspondiente riegue de sangre.

Esto porque se tiene la convicción de que los revolucionarios preferirían seguir en el camino de la muerte antes que verse desplazados como gobernantes. Eso de dejar el poder no está planteado en la actualidad y muy difícilmente lo estará mañana. Aquí todo es violencia y la confrontación tiene rasgos radicales. La lucha es en el horizonte de las clases: revolucionarios contra la derecha oligárquica. Y lo definitivo es que la revolución no puede caer. Se mantendrá por encima de todas las fosas que haya que construir.

Las oposiciones está convertidas en franquicias comerciales, compañías anónimas

Y cuenta la revolución a este respecto con la invalorable ayuda de las oposiciones que no actúan como un cuerpo con alguna solidez y capacidad de acción. Su proceder equivale al que asumen las compañías anónimas, las franquicias comerciales. Ellas venden un producto que nombran oposición. De allí derivan los mejores beneficios, al punto de obtener los recursos necesarios para un buen vivir y hasta para invertir en el pago de una tropa de guarda espaldas que en un momento de refriegas les pueda garantizar su permanencia en pie de negociantes de la politiquería.

El último episodio de la ausente oposición se relaciona con el fraude revolucionario, bolivariano y socialista del 20M

El último episodio de las oposiciones de la ausencia está relacionado con el fraude revolucionario, bolivariano y socialista, convocado por un gobierno que tiene en su contra el descontento del 80 % de los venezolanos. Pero las oposiciones electoreras en esta oportunidad deciden decretar la abstención. Este llamado lo hacen con fuerza y firmeza. Se suponía que detrás de esta decisión habría un plan “B” para el día siguiente al 20M.

Pero los comicios se realizaron, el CNE leyó los resultados previamente conocidos y no apareció ningún plan o reacción opositora. El único ruido post resultados lo ha hecho Henri Falcón, que se atrevió a lanzar su candidatura presidencial a pesar del reproche de la MUD y porque consideró aprovechable el descontento de la población con el gobierno del hambre y la mortandad.

Improvisación e inconsistencia rigen los actos de una oposición sin unidad

Pero ahora alza la voz casi en solitario para denunciar que le hicieron trampa con los puntos rojos, el voto asistido y el ventajismo oficialista y pide nulidad de las elecciones ante el TSJ. El resultado ya se conoce: inconsistencia, improcedente o algo parecido. Y en su aspiración de lograr que se repitan las elecciones si lo acompañan sectores opositores.

La aguda proposición del presidente ecuatoriano

Y en ese punto se inscribe la proposición del presidente ​ecuatoriano Lenin Moreno que, a propósito del intento por ahora fallido de suspensión o expulsión de Venezuela de la OEA, propone que se haga un plebiscito para preguntar si el electorado quiere o no la repetición de las elecciones del 20M. Ya hay dirigentes de la MUD considerando la proposición y otros como Tomás Guanipa que ya han manifestado su voto favorable a la aguda proposición de Lenin Moreno para que el mismo universo al que se le llamó a abstención ahora se le pregunte si considera válidas las elecciones que ignoró por orden MUD.

Estos penosos episodios fortalecen la hegemonía militar

Y situados ante este tan difícil como penoso cuadro en el cual se ve fortalecida la hegemonía militar y se percibe una gran flaqueza en aquello del poder civil oficial y su materialmmente inexistencia en el plano de las oposiciones ¿qué le espera al colectivo-pueblo de este ex país hoy sometido a las peores penurias de su historia?

Estamos ante una revolución socialista sostenida sobre un poder militar y sin un proletariado

¿Se intensificará y profundizará el poder militar? ¿Es el poder militar el verdadero sustento de esta revolución nombrada como socialista, pero sin un proletariado que esté apegado a esa construcción? ¿El descontento militar de hoy unido a la angustia-hambre social pueden ser el punto de partida de una guerra civil? ¿Seguirá el poder militar-civil ejerciendo la hegemonía en este ex país o en un determinado momento los militares tendrán que actuar por cuenta propia para salvar la patria y la revolución?

¿Seguirá padeciendo indefinidamente este colectivo-pueblo?

¿Seguirá padeciendo indefinidamente este colectivo-pueblo? ¿Se aguarda acaso una “invasión salvadora”? ¿No adquirirá nuestro colectivo-pueblo la conciencia necesaria, llevada al plano de la organización, que le permita constituir una maquinaria de fuerzas propias para las luchas que rompan con los monstruos que hoy lo azotan: el oficialismo y las oposiciones, cada vez más entregados a sus planes particulares? ¿Está hoy en la mira de este ex país un socialismo revolucionario de neto corte militar o se seguirá indefinidamente jugando a la civilidad y el electoralismo?

Nuestro presente está copado de complejidades, necesario entonces intentar trazar lineamientos que puedan servir para invitar a una discusión sobre tan difíciles como trágicas horas. Un panorama que hace apenas años por no decir meses, no era posible vislumbrar en sus alcances criminales. Hoy el hambre-enfermedad lleva gente a las tumbas como en tiempos de las peores guerras.

Esta Venezuela comienza a perfilarse como un país de viejos

La desesperación y pérdida de perspectivas lleva mucha gente a otros destinos. El contingente lo encabeza la juventud. Y esta Venezuela comienza a perfilarse como un ex país de viejos. La situación de desgracia aumenta la delincuencia. La inseguridad campea por encima del aparato oficialista que ha hecho del abatido su más alto galardón.

Y en medio de este triste panorama muchos esperan la llegada de una acción salvadora que provenga del exterior, un levantamiento social o un pronunciamiento militar que pueda sumar fuerzas civiles y configurar el marco de una contienda civil. Por todos los escenarios hallamos la presencia de un futuro de dolor.

Desde hace dos décadas propusimos el Movimiento de Movimientos

¿Pero estamos acaso proponiendo la resignación o inmolación? Desde hace dos décadas propusimos el Movimiento de Movimientos (MdM) como la forma organizativa que lleve a la suma de fuerzas sociales, más allá de posiciones ideológicas y políticas, pero ganadas para avanzar en la construcción de un país de talante democrático donde puedan convivir una comunidad de pensamientos e intereses identificados con las aspiraciones y necesidades del colectivo-pueblo.

Sin embargo, esto implica ante todo, la toma de la decisión consciente de que es necesario que todos los que hasta ahora hemos sido agentes al servicio de alguna parcialidad política, adquiramos la posición y condición de agentes de nuestra propia historia.

Hay que dejar de jugar a las aventuras militares, civiles, los levantamientos sociales, las invasiones, la violencia y destrucción

Entonces no estaremos jugando a las aventuras de militares, civiles, invasiones, levantamiento social, violencia o destrucción. Todos andaremos apuntando hacia la vida, el porvenir, la belleza, el amor. ¿Utopía? Lo que hoy se puede considerar de esa manera es, al menos un sueño indispensable, para comenzar a construir el pensamiento y la acción que nos acerque a un mundo distinto al que, hasta el presente, esta determinado por la negación de toda forma de vida-existencia, de toda presencia de las más abyectas formas de morir.